Los 4 acuerdos Toltecas:

1 – SE IMPECABLE EN TUS PALABRAS: Impecable, del Latín «impeccabilis», significa «no tener posibilidad de falta» y también significa «sin pecado». Sabemos que las palabras nos dan la posibilidad de crear realidades, porque las palabras son intención en acción y pueden crear o destruir a quien las recibe. Si hablamos mal de alguien, hablamos mal de nosotros. Si le damos a alguien un comentario destructivo, nos estamos atacando a nosotros. Porque somos parte de un todo y lo que le hago al otro, bueno o malo, también me lo hago a mi. Ser impecable con las palabras es no utilizarlas en contra de uno mismo, es utilizar nuestra energía en la dirección de la verdad y del amor por uno mismo, sabiendo que el otro también soy yo.    

 

2 – NO TOMES LAS COSAS DE MANERA PERSONAL: Tomarse las cosas de manera personal es la máxima expresión del egoísmo. Es creer que todo gira a nuestro alrededor. Vivimos en nuestra propia mente, por lo que cada persona hace y dice responde a lo que está establecido en su propia mente. Si le decimos al otro: «eres un tonto», en realidad se lo decimos basándonos en nuestras propias creencias, conceptos y opiniones. Tomar lo que los otros nos dicen o hacen de manera personal nos hace presos de esa opinión o acción. Al enojarnos con el otro, no estamos enojando con nosotros mismos y ese enojo, proviene de nuestro propio sistema de creencias. Evitar tomar las cosas de manera personal nos ayuda a romper pequeños acuerdos internos que nos hacen sufrir, permitiéndonos permanecer en un estado de dicha y paz interior. 

Personalmente, creo que este acuerdo es el más difícil de incorporar. ¡Es mucho más fácil decirlo que hacerlo! Pero recordarlo nos ayuda a empezar a practicarlo. Y la práctica hace al maestro. 

 

3 – NO HAGAS SUPOCISIONES: Tenemos la tendencia a hacer suposiciones, sobre todo, a tomarnos todo de manera personal y nos convencemos que esas suposiciones que crea nuestra mente son ciertas. Hacemos suposiciones, que están en nuestra mente y luego las defendemos y queremos tener razón. Vemos y oímos lo que queremos y no lo que es. Si no entendemos algo hacemos suposiciones sobre suposiciones… ¡peor! No sólo nos da miedo hacer preguntas, si no que además nos convencemos de que aquellos que queremos tienen que saber lo que queremos y cómo nos sentimos (sin que nosotros les digamos nada). Para evitar las suposiciones debemos acostumbrarnos a preguntar, estar seguros de que las cosas nos quedan claras, de que entendimos bien lo que el otro nos quería decir. Con una comunicación clara las relaciones mejoran y de esa manera, nuestras palabras se tornan impecables.

 

Este Acuerdo… ¡cómo me mandó a pensar este Sr. Ruiz! Que fácil que nos resulta suponer lo que piensa el otro desde nuestra propia vereda. Y que trabajo enorme hay que hacer para entender que el otro puede tener una perspectiva totalmente diferente y actuar en consecuencia a su perspectiva. 

La verdad es que escribo estos posts más para mí misma. Este libro me marcó profundamente. Estos posts no son una lección, son un recordatorio de todo lo que hay que trabajar en uno día a día. 

Cuéntenme… ¿cómo les va con estas suposiciones?   

 

4 – HAZ SIEMPRE TU MAXIMO ESFUERZO:

Hacer el máximo esfuerzo significa actuar desde el amor, no desde recompensa. La mayoría nosotros actuamos por la recompensa que esperamos recibir, y si consideramos que la recompensa no lo vale, no hacemos nuestro máximo esfuerzo. 

Para hacer nuestro máximo esfuerzo, nos debe gustar lo que hacemos, nos gusta, lo disfrutamos y así generamos un círculo virtuoso que nos ayudará a vivir con mayor plenitud. 

¡Si tenemos una idea, tenemos que llevarla a cabo! Emprender la acción es estar vivo. Arriesgarse buscando tu sueño, es estar vivo. Quizás las circunstancias actuales (deudas, casa, niños) no lo permiten, pero hay que empezar a dirigir nuestros pasos hacia esa dirección y con la certeza de la experiencia les digo: el Universo o Dios te pavimenta el camino y te abre las puertas. Tienes derecho a ser tú mismo y sólo puedes serlo cuando haces tu máximo esfuerzo. 

 

Los tres primeros acuerdos funcionan si hacemos el máximo esfuerzo: 

 

  • No esperes ser siempre impecable con tus palabras, solo haz tu máximo esfuerzo por cumplirlo 

  • No esperes no volver nunca más a tomarte las cosas personalmente, solo haz tu máximo esfuerzo. 

  • No esperes no hacer nunca más ninguna suposición, solo haz tu máximo esfuerzo. 

  • Si haces el máximo esfuerzo siempre, serán menos frecuentes los desaciertos.

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